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Madrid, 15 de Octubre de 2011
Permitirme unas reflexiones...
Según cada persona los sueños, sus sueños, se componen de diferentes materiales. En mi caso, hace 11 años ya, pensé qué la formación del personal sanitario, de los Técnicos en Emergencia en particular podía ser mejor, de mas calidad respecto a lo entonces podíamos tener. Mas enfocada a la realidad y las necesidades existentes.
Once años y 4.236 alumnos después ese sueño se convirtió en realidad durante mucho tiempo. Aquellos que me han conocido saben que nunca tuve mentalidad de empresario y cuando mi sueño se convirtió en un centro formativo de 400 metros cuadrados y varias personas a mi cargo, no pude disfrutarlo puesto que yo, yo no era empresario. Lo que quería era formar a la gente, hacerles buenos profesionales. Formar a través de nuestras acciones formativas, y formar a través de los libros que he tenido la suerte de publicar y que la gente pudiese tener acceso a ellos.
Once años después, muchos de esos 4.236 alumnos están trabajando en el sector del Transporte Sanitario, que tanto ha cambiado desde entonces, y no precisamente para bien.
Once años después veo alumnos vestidos de ambulancias privadas de todos los colores, vestidos de SUMMA 112 como yo, e incluso vestidos de SAMUR, vestidos de bomberos, teleasistencia, de profesiones que ayudan a la gente en aquellos momentos que lo necesitan …
Y cada alumno que veo en una intervención, en la urgencia de cualquier hospital, y me saluda, y se acuerda de mi, es un momento que me hace pensar que mereció la pena el sacrificio, esfuerzo y perdidas por el camino. Mi sueño no me ha enriquecido, no era el objetivo a cumplir, y por supuesto no se cumplió.
Mi vida hubiera sido mas sencilla si, como unos compañeros y amigos yo hubiese tenido una segunda actividad trabajando en el sector privado con un horario, un sueldo mensual y un trabajo que hacer. Mucho mas sencilla si, pero igual con el tiempo menos satisfactoria.
Once años después, mis sueños han cambiado. Cambiaron hace tiempo pero ahora por fin y como entonces, puedo intentar llevarlos a la realidad. Esos nuevos sueños hacen que desee cerrar una etapa en mi vida, y por consiguiente cerrar EL LABORATORIO.
Once años que solo han sido posibles gracias a muchísima gente, como no podía ser de otra manera. Gente como mis amigos, que me han apoyado y ayudado cuando lo he necesitado. Gente como mis profesores, míos no por pertenencia sino por camaraderia, profesionalidad y entrega. Gente como los colaboradores que formaban el staff de gestión. Gente como proveedores, colaboradores de otras entidades, etc.
Y sobre todo, sobre todos ellos a nuestros alumnos. A todos y cada uno de vosotros que en un momento, decidisteis asistir a nuestras clases, aprendisteis conceptos y técnicas y nos enseñasteis tanto, tanto que nos habéis enriquecido a nivel personal para siempre. GRACIAS, así de sencillo y así, en mayúsculas.
Y nos seguiremos viendo de momento, en esas intervenciones y en las urgencias de cualquier hospital a cualquier hora intempestiva. Y nos seguiremos saludando y me seguiré acordando de todos vosotros. Y me seguiréis llenando y haciéndome sentir satisfecho porque estáis trabajando en el sector y seréis buenos profesionales y muchas veces mis compañeros.
E incluso en alguna ocasión quien sabe, igual un manual o una publicación que tengáis en vuestras manos, la haya podido escribir yo. Quien sabe, igual la materia de mis sueños estarán en papel impreso.
Un abrazo para todos vosotros!
Victor Torrealba
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EL LABORATORIO o la materia de los sueños... |